El Fin del mundo

EL FIN DEL MUNDO
Por Osvaldo Hernandes
Mientras en todo el mundo se masificaban los medios de comunicación, tras una noticia afirmando que en unos días llegaría el fin del mundo. En Loreto, un pueblecito de la Baja California Sur (México) Aun no se habían enterado de nada.
Aquella mañana muy temprano agarre el Ferri y me plante en la Catalina para comprarle a mi María Fernanda una falda nueva que allí eran más chidas y tan ilusionado como estaba en el comercio mirando algunos modelos, de pronto salto la chale. Yo mismo lo escuche por la radio boquiabierto. El propietario comenzó a gritar. ¡Órale, órale! “Aguas en esa calle” y tanto que iba a ver Aguas. Era el fin del mundo decían y eso no es cualquier chingada
Rápidamente vi que cerraba la tienda, porque según decía tenía que tenerlo todo preparado para cuando llegara el evento. Yo me volví cabizbajo a mi pueblo de Loreto, sin falda, achicopalado y con ganas de agarrar un buen pedo para quitarme las penas
Eso de que llegara de momento el fin del mundo cuando nadie lo esperaba no era de padre la verdad
De vuelta en el ferri no me fiaba de nada, miraba a mí alrededor por si algo no estaba en su lugar o temblaba y eso que yo no me lo acabe de creer. A veces bromeaban por la radio. José de Jesús siempre tragaba, bueno eso cuando teníamos señal y se podían oír las emisoras. Yo estaba seguro que no sería más que otra chinga. Aun así, me dio mucho para pensar y cogí un chachareo conmigo mismo que ni yo me lo creía
Yo platicaba poco. Con mi Jaina la María Fernanda que ya estábamos hablando de la boda y con dos o tres cuates porque los demás eran solo conocidos del antro y algunos chilangos que se habían trasladado a vivir al pueblo, pero esos nunca entiendan nada. Pero mi cuate José de Jesús y propietario del antro donde iba todos los días a tomar cheves y lo que cayera, era un aguanta vara y con quien me había pegados los reventones más sonados
José de Jesús era un poco teto y eso que era mayor que yo pero, aunque era inocente, también era muy de confiar, por lo que le iba a contar a él la tragedia que nos esperaba, según lo que había escuchado en la Catalina. Ya me reía imaginando su cara. Sabía que lo primero que diría al escucharme seria ¡Híjole! ¡Qué chingada!
Al entrar en la calle Miguel Hidalgo vi el cartel en rojo con el nombre Mike’s bar y la lata de Tecate al lado dándole importancia.
Tenía ganas de beber cheles por si casualmente llegaba el fin del mundo mejor ir bien cargadito de todo por lo que pudiera pasar
-¡Qué onda José de Jesús! ¿Nadie por aquí todavía?
-Es muy temprano Osvaldo. ¿Y tú? con lo que te gusta un coyotito
-Esta mañana me he acercado a la Catalina para sorprender a mi jaina, pero el sorprendido he sido yo. Por cierto ¿no has encendido la radio?
-Pues en eso estoy, llevo una hora intentándolo y no pillo ni una emisora ¿Porque te interesas por la radio si cuando la pongo como no haya música te pones mamón?
-Bueno -. Me lleve la mano a la barbilla sin saber cómo empezar-. Nada que en el comercio donde entre esta mañana en Catalina, tenían la radio puesta y en ese momento daban la noticia de que había llegado el fin del mundo. Pero ya veremos que hacemos- . Dije acercándome a el
-¿Que llega el fin del mundo? ¡Híjole! ¡Qué chingada! y que hacemos ¿Osvaldo?-Dijo con cara de vato-. Pues tomarnos Chupes. A mí me pones una cheve en tanque y luego ya platicaremos sobre el tema
Nos pusimos con nuestras cheves. Él se tomó tres y yo seguí mezclando con tequila hasta ponerme pedo. Porque si se aproximaba el fin del mundo no me podía comportar como un culero, tenía que ser como un ruco, sobre todo por mi María Fernanda.
-Osvaldo si llega el fin del mundo ese. ¿Qué crees que sucederá? Y a donde vamos a ir porque no hemos salido de Loreto en la vida-. Comento José de Jesús con la voz entrecortada.
-Pues ya se verá cuando se aproxime -Dije riéndome para calmarlo y porque el alcohol ya estaba acomodado bien en la sesera y alrededores
-Osvaldo Tu sabes que somos cuates de toda la vida -Dijo de pronto – ¿Y qué quieres decir con eso?-. Pues… que llegado el momento. Te ocupes de mi madre, que no se quede sola, que ella de lo único que entiende es de fajitas y frijoles-Explicaba con la voz oprimida
-No te preocupes que, si llega el fin del mundo todos iremos al mismo sitio y tu madre vendrá con nosotros.
Hasta esa parte puedo recordar. Lo que paso luego me lo conto mi cuate entando yo en la cama
Según me dijo de pronto me levante y me agarre como una lagartija a una columna de madera que sujetaba el techo desde la barra y comencé a decir mamoneadas, Mi cuate fue a avisar a tres habituales para que lo ayudaran. Pero fue tarde, cuando regreso por lo visto ya había roto la columna y dos vigas cayeron al suelo. Rompiendo una tubería. Ósea un desmadre
Dicen que lloraba como un mamon culero gritando que se había desbordado el mar y derrumbaba las casas, que todo era oscuridad y cenizas y para colmo que todo era culpa de los extraterrestres que vivían en las pirámides
Más tarde me llevaron a mi Cantón y me acostaron para que durmiera la cruda.
A la mañana siguiente cuando pise el Mike’s me entro la vergüenza. Pero se me quito de pronto al oír a mi cuate decir, qué hasta que no arreglaran el estruendo, tenía que trabajar en el bar sin cobrar y pagando lo que bebiera y que eso duraría hasta que llegara el fin del mundo

Ana Barroso Molina

RESEÑA DE : YO LEO NOVELA

Opinión personal

Como opiniones hay muchas, voy a dar la mía.
Llevaba varios días sumergida en una lectura que no  pude dejar de leer ni de pensar en ella en todo el día y ahora os explicaré por qué.
La autora de esta novela se pone en contacto conmigo y me ofrece la posibilidad de enviarme un ejemplar en formato digital para poder reseñarla. Yo, por supuesto, ante semejante ofrecimiento es imposible resistirme y acepto su propuesta.
Al no querer viciarme con las opiniones de los demás lectores, no leo ninguna reseña de “En el corazón del tilo” y deseo que me sorprenda o me decepcione.
La novela narra la historia de dos mujeres en dos épocas distintas.
Por un lado descubriremos la vida de Julia Martí que trascurre en Córdoba de 1999 y por otro lado, descubriremos la vida de Helena Fiodorovna en San Petersburgo de 1901.
Julia Martí es una mujer que intenta recuperar el hilo de una vida perdida y rota en el pasado. Casada y con dos hijos, sus orígenes proceden de una tradicional familia de artesanos orfebres. A pesar de su acomodada posición, vive una vida confusa y tan difícil que se deja mecer por las suaves caricias de la embriaguez, ahogando así la ansiedad que atraviesa su corazón.
Helena Fiodorovna, es una niña que vive en Rusia de principios del siglo XX con su familia. Conocerá al príncipe Félix Yusupov, del que se enamorará y hará entrega de toda su niñez. Conoceremos la biografía y la historia de Helena hasta su edad adulta.
Un día en la vida de Julia aparece un libro de manera extraña, que comienza a leer y encuentra paralelismos entre su vida y la vida de Helena. Son dos vidas tan similares, que Julia tiene que averiguar el origen de ese libro y porqué cayó repentinamente en sus manos.
Magistralmente ambientada, esta novela es un auténtico espectáculo de lugares. Viajaremos con las protagonistas a Asturias, a París, a Villefrance (Francia), a Madrid, a Italia,… y nos llevarán medio hechizados a través de sus calles. Pero también es una novela histórica con matices románticos. En ella encontraremos también la historia de Gregory Rasputin.
Ana Barroso sabe cómo abordar e integrar en la historia de Julia Martí y Helena Fiodorovna los sentimientos más complejos y profundos del ser humano. Nos mostrará el amor, la pasión, la desesperación, la nostalgia… de sus protagonistas que deberán enfrentarse a su propio destino: el pasado, el presente y el futuro.
Haciendo gala de una refinada y elegante narrativa, Ana Barroso parece que ha escrito libros toda la vida. 
En esta novela hay mucho arte y maestría, la prosa a veces parecía poesía. Hay en la novela tantas frases para recordar que hubiera estado subrayando casi todo el libro.
Es una lectura llena de emoción, ternura y superación que ha conseguido conmoverme con dos magníficas historias difíciles de olvidar.
Estuve enganchadísima a estas dos mujeres durante toda la novela, me dieron más de un apretón al corazón y me removieron muchos sentimientos.
Una primera novela sorprendente e inesperada. Gracias Ana por la fuerza con la que has sabido contar la historia, por tu enorme generosidad y por haber confiado en mí.

Valoración: 5 /

¿Lo habéis leído?¿Qué os ha aparecido? Contadme 🙂 Leer te da alas

CON UN TOQUE PERSONAL

Resulta difícil de creer lo se… Pero cuando era una niña pequeña como todas… tenia muchas amigas y ellas como todas… jugaban a muñecas, casitas, ropitas. Cosas todas que me aburrían. Porque? no lo se. Supongo que es lo que a diario veía hacer a mi madre y era tan repetitivo que no me divertía en absoluto. Pero cuando mi madre terminaba de hacer lo que a mi me resultaba tedioso. Ella colocaba un disco en una vieja gramola y con aquella deliciosa música clásica de fondo pasaba las tardes leyendo hasta la hora de la cena. Esa era la parte que me apasionaba.

Durante ese tiempo mi padre aprovechaba para darnos clases a mi hermano y a mi, poniendo todo su empeño en enseñarnos las tablas de multiplicar o los inacabables ríos de España. Honestamente tengo que confesar que entraba en mis planes aprender de mi padre, pero al tiempo que lo escuchaba de reojo miraba a mi madre y el aura que la envolvía, era indudablemente una hermosa visión.

Emocionada se lo confesaba a mis amigas. Estas reían burlonas sin saber de lo que estaba hablando. Ya las perdone hace mucho tiempo (risas) Solo eran niñas normales. Pero yo nunca fui normal o quizás no como el resto del mundo. Yo buscaba lo que nadie encontraba. Yo necesitaba saber lo que a casi nadie le importaba. Pero a mi me importaba todo. Esa terquedad origino muchos conflictos en mi vida, aunque las satisfacciones que obtuve con mi peculiar forma de entender la existencia fueron suficientes para no abandonar mi insistente investigación del porque.

Mis padres sin dudas fueron unos grandiosos pilares en mi vida y parte importante de mi comportamiento. A ellos les debo todo lo que soy y también lo que no pude ser. Esa niña de la que os hablo tenia un sueño mas profundo que los demás. Ser escritora

Era feliz imaginando a mi madre con un libro escrito por mi entre sus manos. Los años no paran, no esperan ni dan tregua. Cuando por fin me convencí a mi misma que podía crear con palabras frases que llegaran al corazón fue tarde para hacer realidad ese sueño. Ella se marcho al lugar que todos desconocemos… Y yo años después presente al mundo mi libro «En el corazón del tilo» Para ti que me estas leyendo y para todos. Ahora mi deseo no es otro que os guste y disfrutéis con su lectura.margarita

NOTICIAS

Empezamos un nuevo año y muchos de vosotros aun no habéis leído «En el corazón del tilo» Yo escribí la historia y no puedo decir nada mal sobre ella. Esta diseñada, guiada y narrada por mi. Pero muchos lectores que si lo han leído han apostado por su trama envolvente, por su infinidad de sentimientos y escenarios mágicos. En el corazón del tilo es una novela muy fácil de leer, porque es ella quien te pone las pautas. No te pierdas esta fantástica historia de amor, intriga y búsqueda porque ya esta en camino la segunda parte y como ya he comentado viene muy pero que muy interesante y cargada de sorpresas para ti, para que sientas en primera persona como viven los protagonistas y lo difícil y complicada que puede llegar a ser a veces la vida… Pero siempre MARAVILLOSA